
Y pensar que dicen por ahí que dando vueltas en círculo no se llega a ningún lado.

Sé que las probabilidades de que haya algún lector que aún visite este blog son menores que la probabilidad de que en esta ciudad nieve cada invierno. No obstante eso, una noticia de reciente aparición en los medios locales me ha llevado a romper el silencio bloguístico: la iglesia católica ha decidido abolir el limbo. Así como lo leen. Al igual que en algunos videojuegos, de hoy en adelante se podrá pasar al siguiente nivel sin necesidad de matar al bicho más grande y resistente a los tiros. En 41 páginas una comisión de 30 personas se pronunció en forma de decreto eliminando el limbo de un plumazo. El documento dice en una de sus partes "la misericordia de dios quiere que todos los seres humanos sean salvados". Sólo me resta demostrar que entro en la categoría de ser humano para poder dormir tranquilo el resto de mis noches.
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En el mar, la calma y la tormenta se suceden muchas veces en forma repentina. Dando tiempo apenas a prepararse para enfrentar la adversidad. Si la embarcación es sólida y la pericia vasta las probabilidades de superar los escollos son elevadas. Lobo de mar se hace. Aunque a veces parezca que uno empieza con el pie izquierdo siempre podemos confiar en que el mar nos va a traer la bota que nos falta.
Existe un lugar del otro lado del río que parece la India. Carece de la mayoría de los servicios básicos de la vida moderna, las aguas se resisten a sumarse a las filas de la potabilidad, la gente se viste con extraños atuendos, se hablan idiomas incomprensibles (especialmente algunas noches) y las vacas... las vacas son sagradas.
Domingo 18 de febrero de 2007. Chinatown de acá. Una verdadera multitud se congrega para celebrar el comienzo del Año del Chancho. Esta colorida festividad está repleta de sonidos, cámaras fotográficas, comentarios desacertados sobre las tradiciones orientales, comidas y bebidas típicas (y no tanto), sudores y amontonamientos. Durante los festejos es posible encontrar de todo excepto, claro está, chinos. Espero que este año porcino sea benévolo para todos y que nos depare un destino más feliz que terminar convertidos en bondiola o algún otro tipo de chacinado.
Pocos terrenos son tan fértiles para el amor como la época estival. Los hay efímeros pero intensos. Están los que comienzan y están los que terminan. Están los que siguen y están los que no pueden más. Están los eternos y están los interrumpidos. Están los platónicos y están los interesados. Los hay líquidos y los hay sólidos. Si algo no le faltó a estas vacaciones (además de intoxicaciones e intoxicados), es amor en sus más variadas formas. De todas maneras recuerden que es martes 13 así que por más amor que haya no se casen ni se embarquen. Estoy de regreso, espero que ustedes hagan lo propio. Amén.
Con la sabiduría incrementada por el paso, y el peso, de un nuevo natalicio comienzo la migración anual hacia latitudes más cálidas. Este comportamiento tan propio de gran cantidad de especies animales tiene por objetivo encontrar tiernas pasturas, nuevos manantiales donde abrevar y por supuesto el apareamiento. Haciendo caso omiso de los infundados rumores de delincuencia y con la esperanza de encontrar una salida pacífica al conflicto papelístico me permito obsequiarlos con el beneficio de mi ausencia hasta mediados del próximo mes. Sean ustedes felices en la medida de lo posible. Hasta la vuelta. Have fun!